Una mujer denunció que estuvo a punto de perder la vida tras someterse a una cirugía estética presuntamente realizada por Enmanuel Hernández, señalado de ejercer la medicina estética sin la debida autorización y acusado de provocar la muerte de Rebecca Brizard.
«Él me dijo que se llamaba Enmanuel Torreira, pero ahora veo que le llaman el que pasó de peluquero a cirujano plástico», relató la dominicana Gloria Mejía en un video difundidoen redes sociales. Mejía, residente en Estados Unidos, explicó que viajó a Santo Domingo con el propósito de someterse a una cirugía estética.
Según contó, una amiga le recomendó un centro estético ubicado en el sector Los Mameyes, donde conoció a Torreira. Aseguró que este le manifestó que nunca había tenido inconvenientes con sus pacientes y que podía confiar en él.
Mejía indicó que Hernández le cotizó el procedimiento en 400,000 pesos, pero luego le ofreció realizarlo por 350,000 pesos.
Al preguntarle en qué clínica sería intervenida, este le respondió que trabajaba en varios centros estéticos del país y la remitió a uno que, según dijo, era poco conocido el cual, dice Mejía, estaba en construcción o no había sido terminado.
Tras someterse a la cirugía, la mujer aseguró que no tenía un solo punto de sutura y que, al observarse, notó que parte de la piel estaba desprendida. Explicó que Hernández la llevó nuevamente al quirófano para cerrar la herida y, además, le recomendó recibir masajes en la espalda.
