La Unión Europea busca una respuesta coordinada mientras el balance de fallecidos asciende a 72 y organizaciones de derechos humanos reclaman una investigación independiente.
Ceuta volvió paulatinamente a la normalidad este domingo bajo un amplio despliegue de la Policía y del Ejército español, tras la mayor oleada migratoria registrada en este enclave español del norte de África, que dejó al menos 72 personas fallecidas cuando intentaban ingresar desde Marruecos.
Tras el cruce masivo de unas 60.000 personas, la mayoría regresó voluntariamente a territorio marroquí en las últimas 48 horas. Solo pequeños grupos de migrantes permanecían en las calles de la ciudad mientras continuaban las labores de vigilancia y control en la frontera.
La crisis migratoria ha provocado una fuerte tensión diplomática y política en Europa. Varios socios comunitarios cuestionaron la gestión de España y reclamaron medidas para evitar nuevos episodios de entradas masivas de migrantes en situación irregular.
Durante el rezo del ángelus, el papa expresó su preocupación por la situación en Ceuta y pidió una solución basada en la paz, la estabilidad y la justicia.
«Sigo con preocupación la alarmante situación en Ceuta. Pidiendo a Dios, por intercesión de Nuestra Señora de África, que se puedan encontrar soluciones de paz, de estabilidad y de justicia», manifestó el pontífice en español.
Por su parte, la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) aseguró que la tragedia habría dejado «casi 130 víctimas» y decenas de desaparecidos, por lo que solicitó la apertura de una investigación independiente para esclarecer las circunstancias del flujo migratorio entre la ciudad marroquí de Castillejos y Ceuta.
La organización también criticó el «silencio inquietante» de las autoridades marroquíes y sostuvo que la falta de actuación oficial contribuyó a la magnitud del éxodo. Una fuente cercana a la AMDH afirmó que las dimensiones del cruce hacen pensar que difícilmente habría ocurrido sin algún grado de permisividad por parte de las autoridades de Marruecos.
Hasta el momento, el Gobierno marroquí no ha difundido un balance oficial de víctimas ni de detenidos tras los enfrentamientos registrados el viernes entre fuerzas de seguridad y jóvenes que intentaban llegar a la frontera.
Entretanto, unidades de rescate continuaban rastreando las aguas próximas al espigón fronterizo que separa Ceuta de Marruecos, mientras España reforzó la seguridad con un dique flotante de unos 500 metros instalado en el Mediterráneo.
El Gobierno español atribuyó parte de la afluencia a la difusión de informaciones falsas por parte de redes de tráfico de personas, que aseguraban que una reciente sentencia del Tribunal Supremo facilitaría el acceso de migrantes al país.
No obstante, algunos analistas consideran que Marruecos pudo haber relajado los controles fronterizos como medida de presión diplomática hacia España, tras el acercamiento de Madrid a Argelia, principal rival regional de Rabat.
La Unión Europea celebrará el martes una reunión por videoconferencia para coordinar una respuesta común, después de que 22 Estados miembros solicitaran acciones rápidas para reforzar el control de las fronteras exteriores y evitar nuevas llegadas masivas.
En paralelo, Italia suspendió durante un mes la aplicación del espacio Schengen para los ciudadanos no comunitarios que lleguen desde España, una medida que no afecta a los ciudadanos españoles.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, reprochó en una carta dirigida a los líderes europeos la respuesta «egoísta» de algunos socios comunitarios frente a la crisis migratoria.
